Evaluación psicométrica del riesgo crediticio, energía solar prepaga y la posible autofagia del mercado

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Evaluación psicométrica del riesgo crediticio, energía solar prepaga y la posible autofagia del mercado

"¿Cuál de estas imágenes representa mejor el comportamiento de tu comunidad?": una de las preguntas de la herramienta de evaluación psicométrica de riesgo desarrollada por EFL

"¿Cuál de estas imágenes representa mejor el comportamiento de tu comunidad?": una de las preguntas de la herramienta de evaluación psicométrica de riesgo desarrollada por EFL

En el marco de la elaboración del Reporte de Efectividad para el Desarrollo, BID-FOMIN contrató a ZIGLA para relevar y sistematizar los logros y resultados de la cartera de proyectos culminados en el 2015, muchos de los cuales fueron diseñados con fecha anterior a la implementación de su Matriz de Resultados Corporativos.

Para cumplir con esta tarea, ZIGLA revisó documentos intermedios y evaluaciones finales de más de 70 proyectos que luego complementó con evidencia recogida a través de encuestas semiestructuradas y entrevistas en profundidad a los responsables de las organizaciones a cargo de su implementación.

(Sí, ya sabemos. En este momento envidiás nuestro trabajo. A quién no le gustaría que le paguen por leer sobre modelos innovadores de desarrollo social en América Latina y el Caribe).

Dejando de lado este paréntesis, queremos aprovechar la oportunidad para compartir 2 proyectos puntuales que llamaron nuestra atención y para reflexionar sobre los motivos de su éxito.

Herramienta psicométrica de evaluación de riesgo crediticio

El desarrollo de nuevos emprendimientos productivos y el crecimiento de microempresas existentes como canal de desarrollo económico dependen en gran medida del acceso al crédito. Sin embargo, en América Latina y el Caribe el crédito total al sector privado alcanza el 25% del PIB, contra el 76% en países desarrollados (fuente).

Las herramientas psicométricas de evaluación de riesgo crediticio como la desarrollada por EFL vienen en parte a resolver esta barrera. Estos instrumentos combinan técnicas de rendimiento y auto-reporte para evaluar características personales de los solicitantes de crédito que se encuentran correlacionadas con la probabilidad de pago. Por ejemplo, se tiene en cuenta el tiempo que los solicitantes se toman para leer las preguntas y dar una respuesta correcta: demasiado poco habla de personas descuidadas que subestiman las implicancias de su respuesta. Por el contrario, demasiado tiempo implica falta de capacidad de comprensión básica o bien poca capacidad de concentración (este link muestra una demo con explicaciones metodológicas del instrumento).

Al mejorar su capacidad para evaluar el riesgo crediticio los intermediarios financieros pueden ofrecer sus servicios a sectores antes desatendidos (micro y pequeñas empresas sin historial crediticio) así como también mejorar el rendimiento de su cartera vigente (en el siguiente link se puede acceder a un detalle de los resultados alcanzados por IFs que adoptaron el modelo).

Servicio de energía solar-prepago

La región de América Latina y el Caribe está muy cerca de lograr el acceso universal a la red eléctrica. Sin embargo, aún hay 30 millones de personas que habitan mayormente en los países más pobres de la región y en comunidades rurales o periurbanas  que se encuentran privadas de este servicio.

No es ninguna novedad que la energía solar puede ser una excelente solución a la hora de proveer energía a comunidades aisladas. No obstante, los costos de instalación y mantenimiento pueden resultar una barrera para los hogares de bajos ingresos que carecen de ahorros para realizar grandes desembolsos en un momento dado.

Una de las soluciones exploradas en el pasado por fundaciones y organismos de cooperación para superar esta barrera consiste en financiar la adquisición de los equipos. Pero la experiencia demuestra que en ocasiones las instalaciones fallan o sufren algún accidente que requiere desembolsos que los hogares no pueden afrontar y los equipos quedan en desuso.

Kingo propone un modelo de negocio novedoso en el cual la empresa se hace cargo de la instalación de los equipos que consisten en paneles solares, una batería y un software que regula el servicio. Una vez instalado, Kingo ofrece a los clientes la flexibilidad de elegir la cantidad de energía que necesitan y lo que pueden costear en un día determinado. Del mismo modo que se agrega crédito a un teléfono móvil para minutos de tiempo de aire o mensajes de texto, los clientes suman crédito a su sistema solar Kingo. Esta modalidad permite ajustar el consumo al ingreso disponible en un período particular, que como se sabe puede ser muy volátil en los sectores de menores ingresos.

El Kingo 100 ofrece suficiente energía para alimentar 5 bombillas, 2 teléfonos celulares y 2 aparatos de corriente alterna de forma simultánea. Fuente: Web de Kingo

El Kingo 100 ofrece suficiente energía para alimentar 5 bombillas, 2 teléfonos celulares y 2 aparatos de corriente alterna de forma simultánea. Fuente: Web de Kingo

¿Te estás preguntando sobre la ética de restringir el consumo de energía cuando el costo variable de producción es prácticamente nulo? Tenés razón, hace ruido. Pero es precisamente esta particularidad del modelo la que permite recaudar los fondos necesarios para financiar la instalación de los equipos y garantizar el servicio de mantenimiento gratuito. De esta forma, se evita que los hogares enfrenten gastos elevados e inesperados que amenazarían la sostenibilidad del sistema. Es importante destacar además que el valor del servicio es inferior al de los combustibles fósiles que los hogares podrían utilizar como fuentes de energía alternativa (lámparas a kerosene, pilas, leña, velas, etc).

¿Y entonces?…  ¿qué tienen en común una herramienta psicométrica de evaluación de riesgo crediticio y un servicio de energía solar prepago?

En primer lugar, ambos proyectos recibieron financiamiento del FOMIN. Puede parecer trivial, pero no lo es. El FOMIN es parte de una tendencia global entre los principales inversores sociales a nivel global de apoyar iniciativas que integren la lógica de mercado para solucionar los problemas del desarrollo.

Tanto EFL como Kingo son organizaciones con fines de lucro. ¿La ventaja? Este modelo no sólo garantiza sostenibilidad financiera de los proyectos, sino que además alinea los objetivos sociales con los incentivos económicos de los actores involucrados. El crecimiento de estos proyectos no depende de financiamiento no reembolsable o de acciones altruistas para crecer y expandirse. Es la propia lógica de obtención de beneficio económico la que impulsa a que estas empresas se expandan y fomenten el acceso de poblaciones marginadas a servicios de financiamiento y energía.

Otra característica común es que ambos proyectos suponen una innovación. Técnica en el caso de EFL, en tanto propone una nueva forma de evaluar el riesgo cuando no se dispone de historial crediticio o garantías. Y una innovación en el modelo de comercialización en el caso del servicio solar prepago desarrollado por Kingo.

Resulta además evidente que ambos proyectos están dirigidos a la base de la pirámide. Ambas innovaciones suponen una manera de ampliar el acceso de los sectores más pobres a los servicios de crédito y energía.

Por último, ambos proyectos tienen el potencial de ser escalados y replicados. Por su parte, Kingo ha logrado extender sus servicios a toda Guatemala y ya fue replicado en Sudáfrica. En el caso de EFL, la herramienta de evaluación psicométrica de riesgo crediticio ya fue aplicada por intermediarios financieros de 27 países de América, África y Asia.

Estos dos casos no son más que un ejemplo de una nueva generación de proyectos donde empiezan a desaparecer los límites entre el retorno económico, el retorno social y el ambiental. Se trata de una tendencia que llegó para quedarse. El reciente surgimiento y rápido crecimiento de la inversión de impacto o las empresas B son una prueba de ello.

Es inevitable en este punto pecar de ingenuo y preguntarse… ¿Existe acaso la posibilidad de que el mercado esté atravesando un proceso de autofagia?

La palabra autofagia proviene del griego y quiere decir “comerse a sí mismo” y en biología se define como “nutrición que determinados organismos vivos realizan a expensas de sus órganos menos útiles como medio de supervivencia ante un ayuno prolongado”. ¿Acaso estas nuevas tendencias que surgen del mismo mercado son un intento de supervivencia ante el inevitable colapso social y ambiental que supone mantener el modelo actual? ¿Llegará el día en el que sólo haya empresas que integren los objetivos sociales, económicos y ambientales?

Enlaces mencionados en esta nota:

Web de BID-FOMIN

BID, “Los retos para aumentar el acceso al crédito y los servicios bancarios”, XLI Convención Bancaria
Cartagena de Indias, Colombia (fuente).

Web de EFL

Explicaciones metodólogicas de EFL:  https://producttour.eflglobal.com/

Casos de estudio de EFL: https://www.eflglobal.com/es/recursos/case-studies/

Web de Kingo

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