Premio SKANSKA a la Educación Medioambiental: Primera Edición 2011
mayo 12, 2011
Sistematización y Evaluabilidad en Perú: Herramientas para la Generación del Cambio
junio 16, 2011

El rol empresario en la agenda de Inversión Social

Las empresas fueron, desde siempre, un motor fundamental de desarrollo económico y social y supieron adaptarse y reinventarse antes las diferentes turbulencias del sistema. Esta capacidad de adaptación está potenciada, entre otras cosas, por la permanente innovación en tecnologías de gestión, evaluación y análisis de inversión en sus respectivos contextos.

Artículo escrito por Maximiliano Luft

Las empresas fueron, desde siempre, un motor fundamental de desarrollo económico y social y supieron adaptarse y reinventarse antes las diferentes turbulencias del sistema. Esta capacidad de adaptación está potenciada, entre otras cosas, por la permanente innovación en tecnologías de gestión, evaluación y análisis de inversión en sus respectivos contextos.

Por su parte, las organizaciones sociales ya empezaron a incorporar metodologías y tecnologías en M&E más a la medida de sus necesidades, a partir de las cuales pueden gradualmente capturar, interpretar y comunicar el impacto real de sus programas. Este avance en la generación estratégica de información resulta determinante para la mejora del ciclo de vida de los proyectos y principalmente para la toma de decisiones sobre oportunidades de inversión social.

Algo parecido ocurre en Argentina. El sector social, de gran expansión y diversificación en este tiempo, muestra hoy síntomas de madurez y aplomo en sus enfoques, y una alentadora agenda de trabajo compartida con las empresas y el Estado en sus diferentes niveles.En América Latina, la asimetría entre el sector privado y el sector social es aún significativa y la brecha técnica y tecnológica sigue siendo igual o más profunda que hace veinte años. Sin embargo, la creciente incursión de las empresas en programas de inversión social abre una puerta para acortar esta brecha y mejorar la proyección de cambio social a nivel regional.

Pero el desafío es aún mayor. Desde la perspectiva empresaria, el interés por las cuestiones sociales (promovido en gran parte por la agenda de Responsabilidad Social Corporativa), es un catalizador para las empresas a la hora de involucrarse con organizaciones de la comunidad en la implementación de programas sociales.

En este contexto, las empresas tienen en las organizaciones sociales no sólo un gran aliado, sino también una gran oportunidad. No se trata solamente de avanzar en la concreción de alianzas, sino de apalancar conjuntamente estrategias de cambio. Por ello, las empresas deberán aprender de los enfoques innovadores que las organizaciones sociales lograron con mucho esfuerzo y oficio, para luego potenciarlos con herramientas y tecnologías que ayuden a superar las barreras tradicionales del sector social y a mejorar sus condiciones de escalabilidad y replicabilidad.

Considerando los resultados del Estudio 2010, el escenario es favorable. Hay una cantidad significativa de organizaciones que parecen gozar de buena salud en materia de M&E. Si bien la captura de impacto de mediano y largo plazo sigue siendo una cuenta pendiente, Argentina aparece por encima del promedio regional en dos aspectos fundamentales como son a) la definición de la estrategia de M&E desde el diseño, y b) la implementación de instancias de monitoreo en programas.

Quedará por ver si la proliferación de alianzas estratégicas entre empresas y organizaciones sociales logrará profundizar la construcción de modelos eficientes y sostenibles en el diseño, gestión y evaluación de programas sociales, para así apalancar finalmente más y mejores estrategias de cambio social. De eso se trata.


 

Deja un comentario