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diciembre 19, 2016

¿Cómo se conecta la economía circular con el Reciclaje Inclusivo?

Mientras preparaba mi post anterior acerca de economía circular y en los intentos por volver este concepto un poco más concreto y real, me empecé a preguntar cuál es la relación entre este nuevo modelo económico y el reciclaje.

A primera vista, el reciclaje —proceso mediante el cual se convierten desechos en nuevos productos o en materia para su posterior utilización— posee muchos puntos de contacto con la economía circular. Sin embargo, en América Latina, el paradigma dominante en la gestión integral de residuos se basa en una economía lineal en donde consumimos nuevos productos de nuevas materias primas, desechamos los residuos en un basural (o en el mejor de los casos en un relleno sanitario) y las pocas tareas vinculadas al reciclaje quedan relegadas al sector informal.

Fuente: Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo

Cuando en 2011 la Fundación Avina le propuso a ZIGLA sistematizar el modelo de intervención de su agenda de Reciclaje, ello supuso para nosotros entrar en un mundo totalmente novedoso con el cual nos comprometimos y asumimos como desafío: el reciclaje inclusivo. Este paradigma alternativo  propone una gestión de residuos basada en el proceso de reciclaje junto con la inclusión de los recuperadores urbanos a la cadena brindándoles un status social y laboral.

Desde aquel comienzo, la agenda ha presentado eventos y experiencias de los que nos tocó formar parte a través de diversos proyectos, clientes y aliados. Uno de ellos ha sido la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), una plataforma de alianzas multisectoriales conformada por el BID FOMIN y diversas empresas para mejorar el acceso de recicladores al mercado formal en América Latina y el Caribe.

Otro suceso destacado en el que ZIGLA participó fue la conformación de CEMPRE (Consejo Empresario por el Reciclaje) en diversos países de la región, una asociación cuyo objetivo es elevar las tasas de reciclaje en América Latina, entre otros.

Analizando el trabajo y la evolución en los 5 años que han pasado desde aquella primera experiencia, creemos que el balance es positivo y con sorpresa y regocijo creemos que desde ZIGLA también podemos hacer nuestra contribución resaltando algunos desafíos que fuimos sistematizando en el marco de nuestra experiencia en esta temática.

  1. El primer desafío gira en torno al marco legal y regulatorio establecido para generar incentivos que promuevan el circuito del reciclaje y desincentiven la economía lineal. Entre las buenas prácticas que comenzaron a aplicarse en la región está la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) –que exige a productores a hacerse responsables (organizacional y/o financieramente) de los residuos post-consumo generados por sus productos. El eco-etiquetado también aparece como una opción que permite a consumidores promover la demanda de productos provenientes de la industria de reciclado o con alta reciclabilidad. Sin embargo es importante que dichas regulaciones sean adecuadas al contexto latinoamericano teniendo en cuenta problemas logísticos, precios de las materias primas, etcétera.
  1. Por otro lado, está el desafío de reconocer a los recuperadores urbanos como actores claves en la gestión de residuos. Creemos que el reciclaje en América Latina debe incluir a quienes vienen trabajando en este tema mucho antes que nosotros consideráramos los residuos como un recurso. Esta inclusión deberá proveer un empleo de calidad en condiciones seguras con tecnología adecuada para mejorar la productividad así como el fortalecimiento institucional de las organizaciones de recicladores.
  2. Por último, no es posible planificar una transición sin datos precisos. Esto implica un compromiso en el diseño de las iniciativas y en el continuo ejercicio de monitorear para ir generando datos que puedan agregarse y permitan, por ejemplo, asignar valor a las distintas tasas de reciclaje. Dicha evidencia sólida permitirá evaluar los efectos de las diversas iniciativas que promueven el reciclaje inclusivo en la región y los beneficios económicos, sociales y ambientales que surgirán en el camino hacia la transición.
IRR

Fuente: Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo

Si bien queda todavía camino por recorrer, hemos participado en eventos recientes de mucha convocatoria y repercusión y creemos que son una señal de que la agenda del reciclaje inclusivo llegó para quedarse. En el mes del reciclador, las distintas iniciativas invitan a sumarse al desafío mediante campañas que despiertan el compromiso con lemas tales como #HazteReciclador #YoSoyReciclador: el mensaje es que todos podemos colaborar de algún modo con este cambio en los hábitos sociales y en las políticas frente a la gestión de los residuos. El reconocimiento de los logros del sector se traduce así en casos de sinergia entre el sector público, el privado y las organizaciones sociales.

Enlaces mencionados en esta nota:

Fundación Avina

CEMPRE

Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR)

 

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